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Un vínculo de honor entre la armada y la Virgen de la Cinta

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En la Sala de las Ofrendas del espacio expositivo del Tesoro de la Cinta se conserva una pieza de especial relevancia histórica y simbólica: la ofrenda realizada en el año 1970 por don Enrique Barbudo y Duarte, quien fuera Almirante de la Armada y Jefe del Estado Mayor. Su visita al Santuario de Nuestra Señora de la Cinta, con motivo de la celebración del Voto Colombino, dejó un legado de gratitud y devoción hacia la Patrona de Huelva.

La ofrenda, compuesta por su fajín, entorchados y bandera, ocupa un lugar destacado dentro del Tesoro, como muestra del respeto y la veneración que la Armada Española profesa a la Virgen de la Cinta. Estos símbolos, cargados de honor y servicio, representan el espíritu de quienes, desde el mar, han encomendado siempre sus vidas y misiones a la protección maternal de la Santísima Virgen.

Desde aquella significativa visita de 1970, se estableció una tradición de hermandad y vínculo espiritual entre la Armada Española y la Hermandad de la Cinta. Por ello, todos los Almirantes de la Flota son Hermanos de Honor de la Hermandad, en reconocimiento a esta relación que une la fe marinera con la devoción onubense.

Este gesto perdura como símbolo de gratitud, servicio y devoción, reflejando la estrecha relación entre la historia naval española y la Patrona de Huelva, protectora de los navegantes y guía de quienes surcan los mares con fe y esperanza.

El fajín, los entorchados y la bandera se conservan hoy en el Tesoro como testimonios de ese compromiso de honor, perpetuando la memoria de un encuentro que unió para siempre el alma marinera con la devoción cintista.